30.1.13

Violeta.





Violeta se sube a la mesa. Se me refriega en la cara y después, como si yo fuera un sillón, se acomoda en mi brazo y se echa a dormir. Cuando yo no respondo-  bueno, siempre respondo- o la ignoro, vuelve al ataque y se me refriega por la cara, el cuello, todo, hasta que le doy besos, muchos besos. Cuando se cansa, se baja de la mesa, me abraza el pie y me lame la pierna. Y yo, a todo esto, que estoy tratando de hacer algo productivo, tengo que dejar de hacer lo que estoy haciendo, y agarrarla. Darle más besos, abrazarla hasta que se acomoda en mi brazo y duerme,  otra vez. Así estamos toda la tarde. Ella sube y baja de la mesa. Yo la alzo. La abrazo, y Violeta, se deja abrazar.
Tengo 4 gatos, pero Violeta.

Mi madre se queja porque las dejo subir a la mesa. Bah, se queja porque ‘las dejo hacer lo que quieren’ (SIC) Ahora mismo, Violeta se interpone entre el monitor – la comodidad- y yo. Mastica un hilo de lana (?) que cuelga de un Granny Square  que tejí en el 2009, y yo, sistemáticamente, le saco la lana de la boca.
No me importa. Violeta, puede hacer lo que quiera. Viví 18 años con Tammy, y me bastaron para saber que los gatos son seres sabios. Aunque, claro, necesitan de algunos cuidados. Ahora mismo, Violeta se cansó de morder lana y se acerca hasta mí para lamerme la punta de la naríz, después la cara y por último, la mano. 

Mi madre se enoja porque ‘las dejo hacer lo que quieren’, pero el problema es mucho más profundo: hacen lo que quieren conmigo. 
Yo, las dejo.
















22.1.13

Verano del 98'



‘Cuando vuelvas de vacaciones metete la alarma en el orto’, dice mi madre. La miro. Me señala el noticiero: una familia se fue de vacaciones y la alarma quedo sonando Non stop. Los vecinos siempre tan creativos, les pegaron carteles en la puerta. Otra noticia. Un tipo dice: CATETERCITO. Una mina dice: INTESTINITO. La nena llora. Yo, mientras, hago sopa. Con 30° hago sopa de repollo. O sea, si no era suficiente con hacer sopa, encima, de repollo. El olor a repollo hervido es repugnante. Pero me digo que tengo que hacer dieta, así que me la banco.
La banda de los ‘robaperros’. Yo quiero armar la banda de los ´Robagatos’ Ah, no, pará. Mejor armar la banda de los gatos chorros.
Leo blogs. Volví a los orígenes. Antes, cuando recién abrí el otro blog, en donde alcancé la gloria, había toda una serie de blogs que no me llamaban la atención. Y ahora.  Pienso que, como todo, mi sentido del bloggeo evolucionó.  
Mi madre me toca el brazo, me dice, mirá. Y en la tele pasan fotos de MardelPlata de 1900. O sea. El olor a repollo invade la casa. Esto es una venganza, pienso. La vieja de abajo hace 2 dias que cocina brócoli y me la tengo que fumar.
En MardelPlata no hay lugar, dicen.  Y pasan el cameo típico en donde el amontonamiento de gente parece un hormiguero. Recuerdo cuando con mis amigas íbamos a MarDelPlata a Sobremonte o a La Caseta. Me deprimo. A fines de  1998 yo tenía 20 años. Pasaron casi 15. Cuando tenía 20 pensaba cómo iba a ser a los 35. WTF. Viejazo, mal.
La sopa está lista. Pienso en la vieja de abajo. ‘Cuando termines de hacer el brócoli, metete la cacerola en el orto’, pienso.



21.1.13

7 cosas acerca de mí (?)

Mi amiga personal, Bella, me pasó este Meme, no si este incipiente blog es Lovely, pero igual, como estoy muy obediente, lo voy a hacer. Peeeeeeeeero, en lugar de pasarlo a alguien en particular, lo dejo acá para que lo siga quién desee.

 




Las reglas son:
  • Agradecer a la persona que te otorga el premio y poner el enlace de su blog
  • Dar el premio a los blogs que te gusten.
  • Compartir con los lectores 7 cosas sobre uno mismo.
  • Dejar un mensaje en cada blog diciéndoles que les has dejado un premio


    Debido a mi desobediencia, ademas de compartir 7 cosas, solo voy a agradecerle a Bella, por pensar en éste humilde Blog. Graciassss!


    7 cosas de acerca de mí:
    • Soy amante, casi patológica, de los gatos. No podría vivir sin gatos, no me imagino mi vida así. 
    • Mi sueño es tener una casa grande, CON PILETA, en las sierras, o en el mar o en cualquier lugar que implique paz y relax absoluto. 
    • Odio el verano. Bah, mas que el verano, odio el calor. [Aunque, tal vez cuando tenga mi casa grande en las sierras o en el mar, con pileta, se me pase un poco. Pero por ahora, el calor pegajoso  que conozco, no me simpatiza]
    •  Me gusta trabajar con las manos. Tengo una enfermiza debilidad por las telas, las cintas y las lanas. Cuando tenga mi casa en las sierras, me voy a dedicar a vender manualidades en las ferias locales (?) que me imagino que deben estar esperándome. 
    • Me gusta cocinar. Bueno, comer tambien, pero cocinar para otros, que disfruten, que les guste lo que hago, me parece una muy cálida forma de demostrar amor.
    • Tengo una virtud/defecto: soy tremendamente frontal. Pero ya doy asco. Lo curioso es que, a mucha gente, lo que al principio les parece una virtud, cuando les toca, les parece, indefectiblemente,  un defecto. Es loco eso. Igual, me gustaría ser un poquito más calladita o sutil. No puedo, no me sale. Odio los dobles discursos, no tolero que me mientan en la cara, y eso me hace confrontar SIEMPRE. No puedo quedarme callada y pasarlo por alto, no. Tengo que quedar como la loca que ESCUPE,- así me dijeron la ultima vez-, lo que piensa. Pero bueno, ES LO QUE HAY. Nunca, gracias a ésto, me podrán decir falsa. 
    • Siguiendo la linea de lo de arriba. DETESTO la gente obsecuente. No me gusta la obsecuencia ni conmigo, ni con los demás. Me parece de una falta de personalidad extrema. No va conmigo.


    Y así, sin más, van mis 7 cosas. Ustedes, qué dicen.






18.1.13

Los cupcakes de Barbie

La semana pasada vinieron de visita mi hermana, mi cuñado y mis sobris. En realidad, se queda durante todo enero en Carlos Paz por cuestiones de trabajo, entonces, como estamos cerquita, aprovecharon para visitar.
Las nenas se quedaron todo el finde en casa y una de las primeras cosas que Martina quiso hacer fueron los Cupcakes cuya receta sacó de la revista de Barbie.
La verdad salieron buenísimos, así que les paso la receta.


Para 10 muffins aprox. van a necesitar:


2 huevos
125 grs. de manteca
225 grs. de harina leudante
1 cucharadita de polvo de hornear
125 grs. de azucar
jugo de naranja 1/2 vasito
ralladura de naranja
6 cucharadas de leche

Preparación

Mezclar la manteca con el azucar, hasta que se formen burbujitas (SIC). Luego agregar la leche y el jugo y la ralladura de naranja. Una vez que esta todo homogeneizado, agregar el harina. Nosotros los rellenamos con Dulce de leche repostero. O sea que pusimos una base de mezcla, una cucharada de dulce de leche y cubrimos nuevamente con mezcla.

En 25' tuvimos unos riquísimos muffins, que decoramos y se convirtieron los cupcakes de las fotos. 














Además, tambien nos dedicamos a hacer unas divinas tarjetas y de mirar pelis y dibujitos. Un fin de semana hermoso, en donde pude ejercer mis derechos de tía.






















15.1.13

Julita



Hoy hubieras cumplido años. Hace dos años que ya no. Pero para mí, vas a estar siempre, porque estas en cada recuerdo y en cada cosa que emprendo, al igual que Natalia.
Perder un hermano, y  sobre todo tan joven es, en algún punto, perder un pedazo de vos. De tu historia. Es tambien, ver reflejada la posibilidad de tu propia muerte. Así de crudo. Es algo impensado. Perder dos hermanas con tan poca diferencia de tiempo, de un modo tan violento, es algo directamente indecible.
Esta foto  hoy cumple 15 años. Eramos chiquitas las dos. Siempre voy a estar abrazandote, y recordándote. Hay personas que son irremplazables, y vos, sos una de esas. Te quiero Julita, feliz cumpleaños.


9.1.13

Volviendo al ruedo.



Hace 3 días que lo único que hago es cortar cartón, doblar hojas, coserlas. Pero ahora, como no me conformo con eso, también corto tela, la coso, le pongo cintitas y le doy forma de mantelito/repasador. Depende.

Una de las cosas que me dejó el 2012, fue haber hecho el curso de encuadernación. AMO encuadernar. Me da paz. Y, a su vez, hacer el curso me hizo dar cuenta de la clase de gente que me estaba rodeando, y me ayudó a correrla de  mi camino. Una WIN-WIN Situeiyon, solo para mí.  Y,   si a eso le sumo que motivada por la buena experiencia con ese taller,  hice otro de Serigrafía, entonces se transforma en una WIN-WIN-WIN situeiyon.
Ahora, uno dos, -o tres-, de mis pasiones: la encuadernación, la costura, y la serigrafía.

Espero que les gusten los primeros mantelitos/repasadores. Pronto estarán disponibles en la página de Etcetera con promos im-per-di-bles.




4.1.13

Entre gatos y culebras

Conocí a Haruki Murakami por mi mamá, leí algunos de sus libros, unos mas largos y,  por momentos,  pesados, otros más dinámicos y entretenidos. Este es uno de esos, un fragmento de 'Kafka en la Orilla', el mejor, según mi criterio. Y los que me conocen, entenderán por qué.   

Que lo disfruten.  



"-Entonces, ¿cabe pensar que a Goma se la ha llevado una de esas personas de mente retorcida? -preguntó Nakata.

Mimí hizo una mueca combando sus grandes bigotes blancos.

Sí. No me gusta pensarlo. No quiero ni imaginármelo, pero no podemos excluir esa posibilidad. Señor Nakata, yo no he vivido muchos años, pero he presenciado las escenas más horribles que imaginarse pueda. La mayoría de personas piensan que los gatos son seres indolentes que se pasan el día tendidos al sol, sin preocupaciones, pero nuestra vida no es tan bucólica. Somos seres humildes, impotentes y frágiles. No tenemos caparazón como las tortugas, ni alas como los pájaros. No podemos ocultarnos bajo tierra como los topos, ni cambiar de color como los camaleones. El mundo desconoce cuántos gatos son maltratados día tras día y cuántos tienen una muerte miserable. Yo he tenido la suerte de ir a parar al cálido hogar de los Tanabe, allí los niños me miman, no me falta de nada, pero, no obstante, mi vida no siempre es fácil. Por eso pienso que, para un gato callejero, la lucha por la supervivencia debe de ser muy dura.

-Señorita Mimí, es usted muy inteligente -dijo Nakata admirado ante la elocuencia de la gata siamesa.

-¡Oh, no! ¡Qué va! -dijo Mimí tímidamente entrecerrando los ojos-. Me he vuelto así al pasarme el día en casa tumbada ante la tele. Es horrible no acumular más que conocimientos superficiales. ¿Ve usted la televisión, señor Nakata?

-No, Nakata no ve la televisión. La gente que hay dentro habla demasiado rápido y no puedo seguirlos. Nakata es un idiota y no sabe leer, y, si no sabes leer, no puedes entender bien la televisión. Alguna que otra vez, escucho la radio, pero también hablan demasiado deprisa y enseguida me canso. A mí me divierte mucho más salir de casa y hablar con los gatos bajo el cielo, como estoy haciendo ahora.

-iOh! ¿De veras? -preguntó Mimí.

-Sí -dijo Nakata.

-Ojalá no le haya pasado nada a Goma -dijo Mimí.

-Señorita Mimí. Voy a ir a ese solar a vigilar.

-Según dice el chico este, es un hombre alto que lleva un extraño sombrero de copa y unas botas altas de cuero. Anda muy rápido. Por lo visto tiene un aspecto tan raro que es muy fácil reconocerlo. Los gatos que se reúnen en el solar se dispersan a los cuatro vientos en cuanto lo ven. Pero claro, los gatos recién llegados, que desconocen las circunstancias…

Nakata grabó esa información en su cabeza. La guardó bien guardada en el importante cajón de las cosas que no podía olvidar. Un hombre alto que lleva un extraño sombrero de copa y unas botas altas de cuero.

-Espero haberle sido útil -dijo Mimí.

-Gracias de todo corazón. Si usted no hubiera tenido la amabilidad de dirigirme la palabra, yo aún seguiría dándole vueltas a lo de la caballa, incapaz de avanzar un paso. Le estoy muy agradecido.

Me da la impresión -dijo Mimí alzando los ojos hacia el rostro de Nakata y frunciendo ligeramente el entrecejo- de que ese hombre es peligroso. Pero que muy peligroso. Quizá más de lo que usted, señor Nakata, pueda imaginarse. Yo, en su lugar, no me acercaría al descampado. Ya sé que es usted un ser humano, que se trata de su trabajo y que no tiene más remedio que ir, pero tenga muchísimo cuidado.

-Muchas gracias. Lo tendré.

-Señor Nakata, este mundo es extremadamente violento. Y nadie puede escapar a la violencia. No lo olvide. Por mucho cuidado con que se ande, nunca es suficiente. Y esto es válido tanto para los gatos como para los hombres.

-Sí, lo tendré muy en cuenta -dijo Nakata.

Pero en qué diablos consistía la violencia de este mundo y dónde estaba, Nakata no acababa de entenderlo. Porque había muchas cosas en este mundo que Nakata no entendía, y entre ellas se incluía todo lo relacionado con la violencia."

2.1.13

Año nuevo...

En mis blogs anteriores nunca hablé de mí. Directamente de mí, de lo que me pasa, de lo que me gusta, de lo que no me gusta. Y varias personas me lo hicieron notar.
Esta vez, entonces, el blog se va  a tratar de mí. De mi vida. De lo que hago, de lo que no hago, de lo que dejé de hacer porque me hacía mal. De las personas que están acompañando y a las que acompaño. Este blog, como este año, va a ser para mí, autoreferencial.
Porque tengo ganas de ocuparme, finalmente, de mí,  porque me lo merezco, porque pasé demasiadas cosas que siempre fueron mas importantes. O no, la palabra no es importante, si no urgentes.
La última década de mi vida fue tapar agujeros. Fue ocuparme de lo que otros no se ocuparon. Fue llorar por los que ya no están y se fueron tan abruptamente. Tal vez ese llanto siga,  un poco, hasta el fin de mis días. Pero no está bueno que las ausencias acaparen todo. 
Este blog, entonces, será de presencias y, fundamentalmente, la mía. Acá estoy, y Uds. puede meterse: Por la ventana.
"El hecho de escribir sobre mi mismo me había obligado a contenerme, haciéndome invisible, impidiéndome encontrar lo que andaba buscando. Me hacía falta distanciarme, dar un paso atrás y crear un espacio entre mí mismo y el tema (que no era sino mi propia persona), así que volví al principio de la segunda parte y empecé a escribirla en tercera persona"

Paul Auster 'Invisible'
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“El tiempo acaba siempre borrando las heridas. El tiempo es una lluvia paciente y amarilla que apaga poco a poco los fuegos más violentos. Pero hay hogueras que arden bajo la tierra, grietas de la memoria tan secas y profundas que ni siquiera el diluvio de la muerte bastaría tal vez para borrarlas. Uno trata de acostumbrarse a convivir con ellas, amontona silencios y óxido encima del recuerdo y, cuando cree que ya todo lo ha olvidado, basta una simple carta, una fotografía, para que salte en mil pedazos la lámina del hielo del olvido”


Julio LLamazares, 'La lluvia Amarilla'

Seguime chango, seguime

Violeta

Violeta

Frida

Frida

Francesca

Francesca

Catalina

Catalina

Frida

Frida

Según pasa la vida.